Créditos: Johnny Saunderson/Alamy

 Escrito por: Cristian David Cárdenas Bandera - Historiador Universidad Pontificia   Bolivariana y codirector de Grupo Casus Belli.

La reciente crisis institucional vivida en Sudán, ha vuelvo a llamar la atención mediática de los principales medios de comunicación hacia este país del África subsahariana, que ha iniciado un nuevo periodo turbulento en su historia, marcado por golpes de estado, guerras civiles y luchas políticas.

Hoy, los combates se concentran en Jartún, capital del país, que se ha convertido en una auténtica zona de guerra, en medio de bombardeos y escaramuzas en sus calles, han dejado cientos de muertos (o quizás miles) y han obligado a la población civil a huir hacia otras regiones del país, o desplazarse a naciones vecinas, como la recién creada Sudán del Sur, que ha sido la principal receptora de los migrantes sudaneses.

En medio de este confrontamiento entre el Ejército de Sudán, liderado por el general Abdel Fattah al Burhan, y las milicias paramilitares conocidas como Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR por sus siglas en español), comandadas por el general Mohamed Hamdan Dagalo, más conocido como Hemedti (Apodo que significa "Pequeño Mohamed"); ha llamado la atención la presencia de efectivos militares de habla francesa, algo raro en un país árabe, que han acompañado y apoyado a una fuerza conformada por un "señor de la guerra", como lo es Hemedti, que logró ganar tanto poder como para desafiar al poder institucional, e intentar un golpe de estado para derrocar al general Burhan, quién se hizo por el poder por los mismo medios en 2021.

Así las cosas, es preciso cuestionarse: ¿Cómo se fortalece un grupo paramilitar que hoy pone en jaque el poder militar de Sudán? ¿Han participado actores externos en este fortalecimiento? ¿Quiénes protagonizan estas luchas? En este artículo analizaremos estas cuestiones y más para entender qué intereses están en juego en este nuevo episodio de la historia de Sudán.

El ascenso del pequeño Mohamed


Créditos: Mohamed Nureldin Abdallah/Reuters

El general Mohamed Hamdam Dagolo (Hemedti), es el protagonista de esta guerra civil vivida actualmente en Sudán, tras el inicio de las tensiones generado por la propuesta de integrar al grupo paramilitar FAR a las fuerzas armadas, lo que posibilitaría la transición democrática del país tras el golpe de estado de 2021 liderado por el general Abdel Fattah al Burhan.

Las Fuerzas de Apoyo Rápido de Hemedti, cuentan también con la particularidad de ser un ejército que está conformado por milicianos de la periferia del país, las regiones de Darfur y Kordofan, al oeste de Sudán, por lo que siempre fueron considerados como milicianos lejanos a las dinámicas de la capital. Sin embargo, lograron hacerse con gran influencia dentro del poder del país, gracias al general Hemedti.

Sus orígenes se sitúan en la región de Darfur (del árabe, tierra de los fur), donde, a pesar de no contar con estudios y dedicarse al comercio, heredó el poder de su abuelo, Dagolo, líder de los yanyauid que controlaban parte de la región entre Sudán y Chad. De igual manera, participó en la guerra de Darfur (2003-2005), donde se destacó en los combates y consiguió ser apoyado por el poder central sudanés, que le brindó ayuda militar y económica, contratando sus servicios y los de sus milicias para combatir a otras fuerzas rebeldes que buscaban hacerse con el control de la región y desafiar al gobierno en Jartún. Tras su victoria en esta guerra, logró hacerse con el título de general, como comandante de la brigada yanyauid, a favor del gobierno. Sin embargo, su ambición iba más allá y aprovechando el descontento de muchos combatientes por no haber recibido compensación económica por su actuación en el conflicto de Darfur, se amotinó con sus tropas y con miembros de las fuerzas rebeldes a las que él mismo había combatido en el pasado, amenazando con tomarse la ciudad de Nyala.

Este enfrentamiento no duró mucho, ya que de forma astuta logró llegar a un acuerdo con el gobierno, para ser reconocido oficialmente como general y compensar económicamente a sus tropas, así como ser exaltado por las cifras de muertos y heridos de la brigada yanyauid. Este exitoso pulso con el gobierno central le hizo ganar un gran apoyo popular en Darfur, donde aún mantenía luchas por el control total de la región contra fuerzas rebeldes. Además de ello, tras este acuerdo, juró lealtad al entonces gobierno del presidente Omar al-Bashir, que gobernó la nación entre 1993 hasta abril de 2019, cuando fue derrocado.

La cercanía entre Hemedti y Bashir fue tal, que el presidente a veces parecía tratarlo como el hijo que nunca tuvo, por lo que le permitió establecerse en la alta cúpula del poder sudanés, a pesar de que sus orígenes étnicos lo convertían en un extraño, frente a un aparato gubernamental principalmente dominado por sudaneses de la capital, o miembros de los ‘pueblos del Nilo’, quienes históricamente han gobernado el país.

Para 2019, cuando cae el gobierno de Bashir, la astucia de Hemedti volvió a relucir, al mostrarse como un ferviente promotor de la democracia en el país, entrando en el Consejo Militar de Transición, por lo que, para muchos de los manifestantes, fue visto como la imagen de unas nuevas fuerzas armadas en una nación democrática.

Desde entonces ya figuraba como un actor político y militar que estaba a la par de las fuerzas armadas sudanesas. Pero, ¿Cómo llegó hasta allí? ¿Qué le permitió hacer parte del Consejo Militar de Transición?

 

Los viajes de las FAR

Créditos: AFP

Para 2013, teniendo al presidente en su bolsillo, el general Hemedti constituyó a su grupo como una fuerza paramilitar separada, con el objetivo de mantener su lucha contra los rebeldes de Darfur y contra los movimientos revolucionarios del norte del país, en los montes Nuba; esto último por pedido expreso del gobierno central. Gracias a este apoyo, y los ingresos que estaba recibiendo por prestar sus servicios militares, añadió caballería a su ejército privado, con una flota de camionetas con ametralladoras pesadas, que, aunque parecen poco, fueron vitales para el fortalecimiento de su cuerpo armado, lo que los ayudó a lograr una gran victoria contra los rebeldes en Darfur en abril de 2015.

Y como si fuera poco, ese mismo año Arabia Saudita inició una intervención militar en Yemen, utilizando como principal pie de fuerza a tropas extranjeras en calidad de mercenarios, o colaboradores, como lo hizo Sudán, que ofreció apoyo militar para esta intervención. Bajo el mando de esta operación, quedó el general Abdel Fattah al-Burhan, actual líder del Consejo Militar de Transición que desbancó al gobierno de Bashir en 2019; quien decidió enviar principalmente a las tropas de las Fuerzas de Apoyo Rápido de Hemedti, aprovechando su calidad de fuerzas paramilitares, y para no arriesgar a las tropas del Ejército Sudanés, por lo que Hemedti se vio bastante favorecido por los servicios prestados por sus mercenarios en Yemen. De igual manera, tampoco podemos dejar de mencionar una aparente participación de tropas de las FAR desplegadas en Libia, aunque de esto no se tenga claridad.

A la par de estas participaciones en el exterior, la guerra en casa no se detenía, y el general Hemedti con su ejército bastante fortalecido continuó sus luchas por el control total de la región de Darfur, donde las fuerzas rebeldes se encontraban replegadas al sur. Fue así como lanzó a sus hombres en medio de una gran ofensiva en noviembre de 2017 sobre Jebel Amer, tomando posesión sobre esta zona donde se encuentran las principales minas de oro del país, para luego finalmente derrotar y capturar a Musa Hilal, comandante de las fuerzas rebeldes y principal opositor del presidente Bashir.

Así, el general Hemedti quedó con dos grandes fuentes de ingresos para su grupo paramilitar y su propia familia. El antiguo iletrado y aparentemente insignificante líder tribal, pasó a controlar y explotar una de las mayores reservas de oro de todo el continente y a tener la mayor empresa de mercenarios del África subsahariana. Desde esta nueva e influyente posición, pasó a poner en práctica sus habilidades como comerciante para mantener en pie su proyecto construido a partir de violencia y sangre.

El oro para Wagner


Créditos: Yasuyoshi Chiba/AFP

Durante el año 2017, tras retomar el control de las minas de oro de Jemel Amer, el presidente Bashir, se sentó con el gobierno ruso en Moscú, para firmar una serie de acuerdos militares y económicos, entre los que figuraba la construcción de un puerto sobre el Mar Rojo y la concesión de explotación de oro entre la empresa rusa M Invest y el gobierno sudanés (que había nacionalizado la extracción del mineral).

Gracias a estos acuerdos, Rusia entró a Sudán como un socio comercial clave para el desarrollo del país. Sin embargo, investigaciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, prueban que la empresa rusa M Invest, es solo una fachada del polémico grupo de mercenarios Wagner, liderado por Yevgeni Prigozhin; cuyos hombres se encontraban para entonces desplegados en la República Centroafricana, justo en la frontera suroeste de Sudán.

Esta cercanía territorial con la zona de explotación aurífera ha permitido el envío ilegal de oro por vía terrestre hacia el vecino país y los cuarteles de Wagner en este, para rédito propio, así como del aparato corrupto ruso que se encuentra detrás. Según informes de inteligencia estadounidenses, este mineral es traslado desde allí hacia Rusia a través de una cadena de aeropuertos ilegales que llenan las arcas del Kremlin y de oligarcas rusos, entre los que están el propio Prigozhin.

Como retribución, además del pago de millones de dólares por el oro, Rusia también ha enviado a asesores del Grupo Wagner para entrenar a las fuerzas militares sudanesas en cuanto a tácticas, doctrina, armamento e inteligencia; llegando incluso a operar (supuestamente) en la represión de las protestas que vivió el país en 2018, donde, según la agencia Conflict Inteligence Team, se reportó la presencia de camiones tipo Ural-4320 del Grupo Wagner, provenientes de la República Centroafricana, por las calles de Jartún durante las protestas a finales de año.


Créditos: Conflict Inteligence Team

Además de ello, en 2021, a través de un canal de la red social Telegram, también se hicieron públicas imágenes de asesores de Wagner, acompañados por un alto comandante de la agrupación, impartiendo entrenamiento a soldados sudaneses en 2019, entre los que se incluían ejercicios de aterrizaje en paracaídas.


Créditos: Grey Zone/Telegram

Con el paso de los años, la participación de Wagner fue incrementando en la región, cambiando incluso de lealtades, ya que, durante las protestas de 2019, apoyaron activamente al gobierno de Bashir para idear campañas propagandísticas que demeritaran las exigencias de los manifestantes, como era acusarlos de "proisraelíes" o "antiislámicos". Posteriormente, tras el derrocamiento de Bashir, y la llegada del Consejo de Transición en cabeza del general Burhan, Wagner le dio la bienvenida al poder y lo apoyó desde el inicio de su gestión, asegurándose así el control de las minas del sur del país. Sin embargo, la dirigencia de Wagner rápidamente se dio cuenta de que para tener control de estas reservas de oro, debían buscar otros aliados, así que recurrieron al protagonista de este artículo, el comandante de las Fuerzas de Apoyo Rápido, el general Hemedti, quien firmó nuevos contratos de explotación con los Wagner, a cambio de financiación y asesoría militar para su grupo armado.

 

Jaque en el poder


Créditos: Umit Bektas/Reuters

Durante 2023, las Fuerzas de Apoyo Rápido de Hemedti, ya contaban con más de 100.000 efectivos, quienes disfrutan de uno de los mejores salarios de toda la región, por lo que su lealtad es total hacia su comandante en jefe, quien era el segundo al mando dentro del Consejo de Transición liderado por el general Burhan.

En el marco de las discusiones sobre la integración de las FAR y sobre quién recaería el liderazgo, el general Hemedti dio la orden a sus hombres de replegarse por todo el territorio, encendiendo las alarmas del general Burhan, que entendió esta acción como un acto hostil poniendo en alerta al Ejército Sudanés. A la fecha no se sabe quién inició las hostilidades, pero el 15 de abril de 2023, una serie de escalamientos llevó a las FAR a intentar tomarse el poder en la capital Jartún, desatando la guerra en el centro del país.

Con este duro golpe demostró la fortaleza de su grupo y puso en jaque el poder del Ejército Sudanés, que ha sido incapaz de derrotar a las FAR, que en cabeza de Hemedti, ha visto sus filas llenarse de hombres de Chad, la República Centroafricana, y Niger. Esta situación se puede entender por la afinidad étnica con los pueblos del Darfur, de donde proviene Hemedti, y por los salarios que se ofrecen en las FAR, como pocos en toda el África subsahariana; además de pasaportes y tierras, por lo que padres e hijos se han enlistado en sus filas, siendo incluso menores de edad.

Hemedti se convierte así en un actor principal en la geopolítica centro africana y subsahariana, a la par que es el rostro de los alcances que puede tener una empresa de mercenarios, dedicados a la guerra y la violencia, cuando crecen lo suficiente para poder desafiar el poder al que sirven a cambio de dinero. Modelo que nos abre la ventana, incluso, para definir un posible escenario futuro en el viejo continente, donde el Grupo Wagner, tradicional brazo armado paramilitar de Rusia en el exterior, comienza a desafiar el stablishment del Kremlin tras sus acciones en la guerra de Ucrania. ¿Puede Prigozhin convertirse en el Hemedti de Rusia? Solo el tiempo podrá dar respuesta a esa pregunta.

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Fuentes:

https://www.bbc.com/news/world-africa-65328165

https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-65292705

https://www.vox.com/world-politics/23712710/sudan-war-khartoum-burhan-hemedt-rsf

https://www.theguardian.com/world/2023/may/12/why-is-the-darfur-region-so-central-to-fighting-in-sudan

https://theconversation.com/sudan-conflict-hemedti-the-warlord-who-built-a-paramilitary-force-more-powerful-than-the-state-203949#:~:text=The%20term%20refers%20to%20the,of%20Sudan's%20violent%2C%20political%20marketplace.

https://www.csis.org/analysis/how-does-conflict-sudan-affect-russia-and-wagner-group

https://www.barrons.com/news/spanish/la-guerra-de-sudan-atrae-a-milicianos-y-mercenarios-extranjeros-4d5da942

https://citeam.org/are-ru-mercenaries-suppressing-the-sudan-protests/?lang=en